MENSAJE DE NAVIDAD 2018 DE DON JORGE LUIS PIMENTEL.

24.12.2018

Este año fue un año, valga la redundancia, lleno de alegrías, de éxito para mí, y esto indudablemente me lleva a esatr hoy expresandoles esto, pues este año me abrió las puertas a impulsar proyectos que sin duda se han vuelto tangibles por el rol de relevancia que estos han asumido, el primero es mi salida a una vida que podría llamar cómo pública, mostrandome ante ustedes y tratando de impregnarme en los asuntos ue son de esocial relevancia, salir y ofrecerles mi persona es muy bello, exponerme ante usteds como soy, sin ninguna distorsión, y que muchos de ustedes por diversos motivos hayan decidido unirse, aunque en menor medida, es un logro y una satisfacción personal.

En segunda medida, impulsar el Movimiento Conservador Verde, que he llevado estos meses de la manera más imparcial posible, resaltando puntos de la sociedad que son relevantes en contexto y que muchas veces son callados. Ante un liberalismo casi radicalizado ya en su mayoría, aunado a la predominancia de este en casi todo el mundo me impulsa a que sin estar de sobra me una a su adversario ideológico, a su contraparte, y que a pesar de contar con un limitado alcance, he hecho representar al MCV como una plataforma seria, diplomatica y directa, y eso es algo importante, porque es contrastante a lo que sensacionalismo podría esperar de nostros y de cualquier medio así, particularmente por el monarquismo promulgado, sin duda controversial, que no se ha visto así por lo dicho antes, y repito, el corto alcance que podríamos tener ahorita. El conservadurismo no solo lo adopto como respuesta a un liberalismo radicalizado, lo adopto como parte de lo que creo, indivisible de mi persona, ni con un liberalismo moderado cederia a aceptar practicas de este, el conservadurismo es, en contexto y bien aplicado, la respuesta del siglo XXI.

Unirme a la senda monárquica mexicana ha sido sin duda una formación que me acompañará siempre, que será parte de mí y de lo que creo, pero me siento particularmente orgulloso de unirme a ella desde otra perspectiva, una como con el MCV, ha sido directa, formal y en rechazo al sensacionalismo, y sí apego a la diplomacía política como medio para hacer llegar el mensaje. Me uno al monarquismo al parecer en un limbo, porque los monárquicos parecen estar cerrados a tres posiciones, Iturbidistas, de la Casa de Habsburgo, y alguno que otro borbónico, y unirme al monarquismo como parte de algunos de estos es díficil, es díficil porque con ese mismos afán de formalidad, serenidad y razonamiento crítico he visto que ninguna de las opciones señaladas representan una opción viable para el monarquismo mexicano, y es por eso que las he acusado de hacer mantener a los monárquicos en una trinchera, sin avance, atorados en ideas que no se han materializado ni de la mas miníma forma, sin relevancia.

Eso me llevó a la creación del proyecto, aunque jóven, el más viejo de los tres, la Casa de Pimentel. Forjar una casa noble es díficil por el rechazo que podría esta representar, sin embargo me he sentido con el deber y carácter moral de poder hacerlo y así buscar mostrar el ideal de lo que debería ser la casa imperial, porque dos de las opciones de dinastías estan nulamente involucradas en la política mexicana, la tercera opción, centrada principalmente en la figura de S.M. Felipe VI, tiene ss propios problemas en España que deben atenderse, por eso tampoco pueden representar una opción para nuestro trono. Nos hemos visto estancados, sin destino en este rubro, por eso tomé la decisión de fundar la Casa de Pimentel, y que tal vez pesimista con la simpatía que podría generar, estoy orgulloso de poderla materializar en el modelo de casa imperial que necesitamos, soy "pretendiente al trono de México" en respuesta a la senda que debemos tomar, no particularmente con el pimentelismo, en el contexto del trono, ni tampoco al jorgismo, en el contexto de mí imagen de política particular, la senda de la objetividad, de la materialización de lo que debemos ser, de lo que debemos formar para hacer real esto. El emperador debe representar la unidad del estado, la representación de todos, las voz de una unificación plural y legítima, eso he buscado y seguiré buscando, tal vez con algo de éxito lo lograremos.

La navidad, la cercanía a Cristo, a la fe, a una comprensión mas profunda, creo, nos dará la oportunidad sin duda la oportunidad de reflexión para esta navidad, una oportunidad de iluminar lo que creemos, lo que pensamos y lo que hacemos en armonía como un buen carácter moral, de la mano con las buenas costumbres que deben hacernos recordar postumamente.

Feliz Navidad.

Don Jorge Luis Pimentel.